El 14 de julio, una docena de personas se reunieron en un ejercicio colectivo de escritura creativa asistida por Calíope, nuestra interfaz de escritura asistida que no reemplaza la autoría humana sino que la acompaña. Era la segunda parte de una primera puesta a prueba de Calíope que había tenido forma presencial (¡cuerpos físicos en un mismo espacio!) el 7 de junio, en nuestra sede de la calle Ballivian, en Villa Ortúzar. En su forma virtual, la jam permitió sumar a personas que están más lejos.

Las herramientas están para ser apropiadas, y siempre es interesante ver cómo nuevas personas reaccionan a la asistencia que ofrece Calíope, que es muy distinta a la de otros asistentes de inteligencia artificial generativa como ChatGPT: en lugar de escribir, hace preguntas para inspirar la escritura, a partir de prompts generales que cada persona puede editar a su gusto. Así, editar el prompt permite, de alguna forma, diseñar al asistente virtual que acompañará la escritura..

Estos son algunos de los comentarios que recibimos tras el taller: “Al principio me sentí un poco rara porque al estar acostumbrada a interactuar con chatgpt, que siempre te responde, estaba esperando alguna especia de devolución, pero después me bajó esa ansiedad y lo disfruté”. “No me quedó claro que podía crear un prompt con rol, y sumarlo como opción a los que ya estaban. Recién me di cuenta cuando había pasado el momento de escribir e hicimos un balance final. Pero estos días voy a investigar con al menos un rol nuevo para experimentar y ver cómo funciona esta opción.” Esa es justamente la propuesta de Calíope: invitar a experimentar.

Quienes participaron de la jam tuvieron la generosidad de compartir los textos que generaron junto a Calíope en un libro colectivo, que puede verse -y leerse- aquí:

¡Muchas gracias por acercarse a explorar las formas de escritura mestiza de manera colectiva!